- "¿Si me entiende?"

“Yo soy el Chiqui, quien les habla Cucho, me pongo en tercera persona y todo (...). Aquí en el barrio yo soy el Chiqui, pero entonces mi alter ego, mi ser artístico es el Cucho.”

Hacían falta 12 minutos para que el reloj marcara las 04:00 pm, el sol con el pasar de los minutos iba disminuyendo. De fondo, el cauce del Río nos deleitaba con su música. El Cucho saca un cigarrillo lo pone entre sus labios, inhala aire y me pregunta qué tal me ha parecido la experiencia de haber estado en el barrio. Le dije la verdad, yo había entrado por primera vez hacia unos 3 años, y no le negué que siempre que iba, lo hacía con el respeto de siempre. Hoy, volvía a entrar por algo distinto, algo en pro de ellos, “Parce todo cambia, acá somos una familia (...) Vea ayer no más, no teníamos cucharón, grite para que nos prestara uno y resultamos con 5” el Cucho suelta una risa cuando termina.

A pesar de estar sentados bajo una sombra, el calor era insoportable, “pffff”, suenan las 2 latas de Póker que pedimos para ver si la seca mermaba un poco.

 

El Cucho para unos, o Chiqui, para otros, lleva más de 10 años viviendo fuera de San Judas, pero manifiesta que siempre, regresa a casa; “Yo me fui del barrio, pero independiente donde viva, o para donde me vaya, yo trabajo acá (...) podría decir que me he recorrido todo Pereira y Dosquebradas trabajando con la comunidad generando enseñanzas”

Se mete el cigarrillo a la boca, exhala el humo, me mira y sonríe. El dolor de espalda estaba empezando a aparecer, llevábamos ya casi 20 minutos desde que habíamos empezado a hablar, “Oe cuchito en estos días tuve una enseñanza muy bonita parce, una chimba. Normalmente uno empieza un proyecto con un arranque ni el hijueputa, y después quiere salir por el camino más breve” me contó sobre el pelao al cual puso a correr a pesar de la lluvia solo por ganarse “LA LIGUITA”

El tiempo va pasando, con cada minuto que avanza, nos vamos conociendo mejor. Wilson hace una apología de eso, del tiempo. Desde pequeños hemos estado acostumbrados a escuchar la frase NUNCA ES TARDE PARA CAMBIAR, pero siempre es tarde, porque los minutos siguen avanzando con el transcurrir del día, algo que pensaba hacer ayer y que no hice, se convirtió en tarde, “el cambio es una cosa, pero la realidad es otra”.

A pesar de estar rodeado del tema cultural, y realizar diferentes trabajos con la comunidad, Cucho aún no se considera un artista, y se siente anonadado cuando sus vecinos del barrio pasan por su lado gritándole Artista. Opina que el arte de comunicar es bastante importante, cree que saber decir las cosas es lo que marcan la diferencia entre un bien comunicador y una persona del “común”.

Wilson es conocido en el barrio como Chiqui y Cucho... ambos nombres suenan bien, pero para él, tiene mucho significado. Chiqui; porque considera que aún le falta mucho por vivir. Pero también le gusta que lo llamen Cucho, porque asegura conocer muchas cosas. Porque.

En diciembre, Wilson, solamente pudo realizar 2 actividades con la comunidad, y a pesar de que los “cuchitos” estuviesen de vacaciones, siempre lo buscaban para que los pusieran a hacer algo, porque estabas aburridos; “en Diciembre solo hice natillada y compartí unos cuantos regalos, pero nea sintieron la ausencia, porque yo les hago las novenas, pero no son de esas en las qué van 200 a parcharse y no rezar. La novena mía es un compartir, es un pedir entre todos, es un conocernos y reconocernos en el barrio”.

Llevábamos 40 minutos hablando, la confianza estaba cada día más grande, el cucho levanta su mirada y apunta hacia mis ojos, no entendía bien lo último que me había comentado. De repente, me dice: “Cuchito si me entiende, hermano ayuda hermano. Si usted aprecia la vida, debe aprendan a respetar la muerte. El sentir nea, lo más chimba de todo. No perdamos el asombro con las cosas más bonitas que la vida nos da (...) eso es lo que nos diferencia de los muerto, el poder sentir”.

Empezamos a caminar un poco de dónde estábamos hacia el parque, el crew me estaba esperando para irnos, el último clip lo habían grabado y necesitamos irnos para empezar la post. No me quería ir del barrio sin saber una cosa, y no, no por morbo. No sabía cómo hacerle esta pregunta porque tampoco sabía cómo fuera a reaccionar, quería saber quiénes eran los que nombraban en la canción, y porque se les hacían mención; “Benito, Los Pastranas, Dieguito, es una lista que he hecho por casi 30 años de muchas personas que han tenido nombre acá en el barrio (...) por ejemplo yo nombro a Chaborro, el man era apartamentero y en su última vuelta, ¿si me entiende?”

Esta fue la primera pregunta que le hice, pero la dejé al final, porque fue la última que me respondió.

Wilson, el Cucho o Chiqui, tiene 33 años, y como dice: "Aún me quedan muchos años por vivir".

Reportaje Gráfico para trabajo de Clase.

https://rapidopereira20.wixsite.com/avdelrio

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© 2020 Andrés Gutiérrez

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